Por Lawrence Reed, Presidente Emeritus de FEE (*)
INTRODUCCION
El Instituto Ecuatoriano de Economía Política se complace en poner a disposición de nuestros lectores un artículo escrito por Lawrence W. Reed, Presidente Emérito de la Fundación para la Educación Económica (FEE).
En este artículo, publicado en el portal de FEE en enero del 2020, y muy apropiado para el momento que vive la humanidad por los efectos del Coronavirus, Lawrence W. Reed nos brinda un hermoso mensaje de esperanza. Nos indica que no podemos perder la esperanza. Y nos da varias razones para ello: la esperanza, nos dice, conquista el miedo, es saludable, nos ayuda a tener la conciencia limpia, es una profecía cumplida. Los grandes cambios que han ocurrido en la humanidad han ocurrido porque la gente no perdió la esperanza y siguió luchando. La desesperanza no conduce a nada.
Mientras creamos en el valor de la libertad y luchemos por ella, tendremos esperanza de que el mundo cambiará para bien. La historia así lo demuestra.
Dora de Ampuero, Pdte. Fundadora del IEEP
Tu ne cede malis, sed contra audentior ito, escribió el poeta romano Virgilio en “La Eneida” en el primer siglo AC. Comúnmente se traslada del latín como “No retrocedas frente al mal sino seguir adelante con más fuerza contra él”.
En sus Memorias, el economista austriaco Ludwig Von Mises explico por qué y cuándo él adoptó estas palabras como su grito de batalla personal:
La forma como uno enfrenta catástrofes inevitables tiene que ver con el temperamento. En la escuela secundaria, como era costumbre yo tenía que elegir un verso de Virgilio como mi lema: Tu ne cede malis, sed contra audentior ito… Yo recordé estas palabras durante las horas más oscuras de la guerra. Una y otra vez me encontré con situaciones en las cuales, aunque razonara no encontraba forma de salir de la situación; pero entonces surgía algo inesperado y con ello venia la salvación.
Las horas oscuras de la primera guerra mundial fueron excesivamente duras en verdad, pero el gran economista siempre se apoyó en la esperanza. Por eso nunca se rindió. El hecho de que él no se haya rendido, probó ser una bendición monumental para la humanidad ya que su mejor trabajo estaba por venir.
Esperanza y Perseverancia
Esto es lo que las personas verdaderamente buenas y admirables hacen. Ellos no se rinden ante el mal. No ceden. No importa cuán difícil esté la situación. Siguen perseverando. Los momentos negros son a menudo circunstancia en la cual el carácter se prueba y se fortalece, de allí sale una luz que no había antes, y como resultado el futuro sale mejor de lo esperado.
No son las probabilidades que deciden la actitud mental o el esfuerzo físico de los verdaderamente buenos y admirables; es el principio de la cosa, en otras palabras, lo que es fundamentalmente correcto. Con su ejemplo ofrecen otra razón para perseverar. Tener esperanza es poseer una confianza y optimismo mayor de lo que las circunstancias justifican.
En todo el mundo, la gente que ama a la libertad frecuentemente se hace la misma pregunta que los espíritus generosos han hecho a través del tiempo: “¿El futuro será brillante u oscuro? ¿viviremos libres o esclavos del estado?” a pesar de que los tiranos se pasearon a través de los continentes, Mises se negó a tirar la toalla.
Esperanza. No es algo que uno pueda tocar, oler o ver, pero es una cosa poderosa, un motivador que te empuja. Es un sentimiento – una premonición-, tal vez. Es una sensación de que algo deseable y valioso se puede lograr, adquirir o realizarse aun cuando los obstáculos parezcan insuperables. Tener esperanza es poseer una confianza y optimismo mayor de lo que las circunstancias lo justifican.
La Esperanza en América Latina
El crédito por la génesis de este articulo pertenece a María José Bernal, una incansable joven activista por la libertad y alumna de FEE en Colombia. Esta joven reunió una gran audiencia en varias escuelas para que yo hablara en Medellín en noviembre pasado. Después de una hora de recibirme en el aeropuerto, María expresó un deseo:
Larry, debemos encontrar esperanza aquí en América Latina. Demasiado va en la dirección contraria. Si usted puede darnos algo de esperanza a nosotros, usted debiera de escribir un artículo sobre eso. Lo necesitamos.

