by majobastidas
Por su parte, Gabriela Calderón consideró que tanto como desmitificar el rol del prestamista o financiador, éste, hoy representado por la banca, debería mostrarse más abierto a igualar sus servicios financieros a los del sistema global de finanzas y no aspirar tan sólo “al pool de ahorro local” en caso ecuatoriano. Para la analista se ha desperdiciado la condición natural de ser un país sin riego cambiario por estar dolarizados. Considera que una ley para impulsar la integración financiera, al estilo de Panamá (1970), es el instrumento adecuado para propiciar una sana competencia por los capitales de inversión e incluso posibilitaría a las entidades sumar a los servicios de exportación de Ecuador, los relacionados con finanzas y créditos. Sobre la normativa, cuyo abordaje técnico es desarrollado en el IEEP, expuso que se ha visto afectada por la inercia que aqueja las decisiones del Legislativo, por lo que plateó la alternativa de recurrir a la autonomía cantonal de Guayaquil (garantizada en la Constitución), para darla a conocer a través de foros ciudadanos y ser aprobada por vía de consulta popular. Con ello se estaría sentando las bases para transformar a la ciudad puerto de Ecuador en Centro Financiero del Pacífico.
Otro impacto positivo de adoptar esta regulación en Ecuador, es su notable mejora en percepción como mercado favorable al desenvolvimiento de las actividades empresariales (Doing Business). Escalar unos cuantos peldaños en este indicador que mide anualmente el Banco Mundial, atraería sustancialmente nuevas inversiones a nuestra economía.