Comunicado: No más impuestos. Sí más crecimiento

Comunicado: No más impuestos. Sí más crecimiento

Varios miembros del Foro Libertad y Prosperidad y otros representantes de la sociedad civil del Ecuador se pronuncian en torno a la propuesta de reforma tributaria planteada por el Ejecutivo

Desde el Foro Libertad y Prosperidad hemos propuesto cinco reformas que encaminarán al país hacia el progreso. Creemos que el modelo de una sociedad de personas libres y responsables no solo es el más ético, sino el más adecuado para generar prosperidad. Por esta razón, nos resulta improcedente que el gobierno de Guillermo Lasso, proponga elevar impuestos, medida contraria al crecimiento y competitividad de la economía. Es únicamente mediante un crecimiento dinámico y constante que Ecuador logrará no solo corregir la crisis fiscal, sino sobre todo brindar mayores oportunidades y mayor bienestar para sus ciudadanos.
Ecuador arrastra una crisis fiscal no resuelta debido al excesivo gasto público, no a una insuficiencia de ingresos. El costo de la burocracia y de la deuda pública se ha salido de las manos. La nómina de sueldos públicos llegó a consumir 74% de la recaudación tributaria en 2020. Que el rubro de la administración pública consuma la mayor porción del gasto en sueldos públicos es normal alrededor del mundo, aunque Ecuador se encuentra casi 10 puntos porcentuales por encima del promedio mundial (34%) y ligeramente por encima del promedio regional (41%).
El gobierno nacional, mediante el Servicio de Rentas Internas, debería cobrar impuestos a aquellos negocios y personas que actualmente trabajan y generan ingresos al margen de la ley, ampliando así la base tributaria y por consiguiente, aumentando ingresos al fisco. De esta manerase logra que la carga del gasto estatal recaiga sobre todos y sea compartida.
No es cierto que los ecuatorianos pagamos poco en impuestos, en comparación a otros países. La única manera de salir de una crisis fiscal de esta magnitud es creciendo más, y para ello necesitamos bajar los impuestos. Podemos aprender de la experiencia de gobiernos nacionales, como Estonia o Irlanda, o incluso de gobiernos locales como el de Madrid, que lleva 16 años consecutivos reduciendo impuestos y siendo la comunidad que más crece en España.
Ecuador necesita aprovechar este momento para captar ahorros e inversiones que buscan un destino, donde crear riqueza, empleos y ahorrar no sean una actividad penalizada. Todo esto redundaría no solo en un aumento de la recaudación y de la capacidad del Estado de honrar sus obligaciones, sino que también mejoraría el bienestar de los ecuatorianos. Hay un camino hacia el saneamiento de las finanzas públicas sin sacrificar el bienestar de los ciudadanos.
Los presupuestos del sector público deberían acogerse a la metodología de base cero, es decir, que cada año se identifiquen los rubros estrictamente necesarios y se eliminen los restantes. Todo programa de gobierno debería tener una cláusula de terminación inmediata, condicionados al cumplimiento de sus objetivos. Adicionalmente, las remuneraciones de funcionarios públicos deben tener mayor correspondencia con las del sector privado. Asimismo, las compras públicas deberían realizarse a precios de mercado. Esto generaría importantes ahorros al fisco y contribuiría a reducir el déficit fiscal, a la vez que mejoraría la competitividad de la economía y alentaría la creación de empleo. El gasto debe tener como prioridad servir al ciudadano, no a los grupos de interés. Este debe concentrarse particularmente en que los ciudadanos tengan acceso a una mejor seguridad, salud y educación.
Se precisa una reforma sustancial al sistema tributario que haga que la carga tributaria sobre el capital sea competitiva a nivel internacional. No podemos darnos el lujo de seguir castigando el ahorro y las inversiones. El nuevo sistema debería constar de solo dos impuestos: el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto a la Renta. Esto implica eliminar el Impuesto a la Salida de Divisas, el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE), entre otros. El Impuesto a la Renta deberá sustituirse por uno de tasa única del que solo están exentos los ecuatorianos por debajo de cierto nivel de ingresos.
Finalmente, el “¡que paguen los más ricos!” es un trillado cuento del que frecuentemente se valen los políticos, que causa más daño que la misma alza de impuestos y que equivale a consumir unas migajas hoy a cambio de destruir una enormidad de bienes y servicios que se habrían podido producir y consumir mañana.
Las recomendaciones aquí establecidas permitirán al sector productivo y a la sociedad civilmarcar el rumbo que el país deberá tomar, para situarse en la senda hacia la recuperación,crecimiento y prosperidad.
Desde el Foro Libertad y Prosperidad, presentamos la propuesta de bajar los impuestos y reducir el gasto público para crecer más, sin dejar de lado que es necesario también, flexibilizar el mercado laboral, promover una real apertura comercial y financiera, y reformar el sistema de pensiones. Si bien creemos que conviene al país adoptar en su conjunto las cinco reformas promovidas desde este foro, consideramos conveniente cualquier medida o política que nos encamine en mayor o menor medida en la dirección de una sociedad de personas libres, responsables y prósperas. Consideramos perjudicial para el bienestar ecuatoriano aquellas medidas que nos lleven en la dirección contraria.

SUSCRIBEN

Alberto Acosta Burneo
Patricio Alarcón
Mauricio Alarcón Salvador
Christian Albuja T.
Dora de Ampuero
Xavier Andrade Espinoza
Jorge Calderón Salazar
Gabriela Calderón de Burgos
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Luis Espinosa Goded
Santiago José Gangotena
Arturo Hidrobo Estrada
Franklin López Buenaño
David López Salcedo
Luis Loría
Bernarda Mena
José Isidro Morante
Mariana Naranjo
Alfonso Reece Dousdebés
Mónica Rojas
Pedro Romero Alemán
Francisco Swett
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