Sin exportar no crecemos

 

02/10/2017
Walter Spurrier Baquerizo

Para este año está previsto un crecimiento de 0,7%, ínfimo si consideramos que la población crece 1,5%. Cada persona producirá menos que en 2016, tercer año consecutivo que eso pasa. Herencia de las políticas públicas del Gobierno anterior, que deterioró el ambiente para la inversión privada.

Salvo que el Gobierno maneje la economía con gran destreza, el próximo año será igual: crecimiento menor a 1%, cuarto año consecutivo de reducción de la producción por persona.

Para superar esta situación, hay que atraer dólares. No hay otro camino. Algunos ven la posibilidad de crecer con un repunte de la construcción, que da mucho empleo. Que podría darse si se reversan algunas de las medidas insensatas del Gobierno anterior, como el impuesto confiscatorio de la plusvalía. Eso no basta.

Supongamos que hubiera un repunte de la construcción. Habría que importar maquinaria, insumos (por ejemplo, hierro). Los nuevos trabajadores mejorarán su nivel de vida (de eso se trata) y consumirán más, parte de lo cual es importado. Crecerán las importaciones, mayor déficit comercial, salida de dólares de la economía, con lo que se perderá liquidez. Habrá menos dinero, y no habría clientes para los bienes raíces del boom de la construcción.

Para traer dólares, el Gobierno adquiere deuda externa por miles de millones de dólares al año, a las tasas más altas del mercado, que terminarán llevando al país a la insolvencia. El Gobierno anterior además se gastó plata que los ciudadanos teníamos depositada en el Banco Central a través de la banca. Con toda esa deuda, se logró ese ínfimo crecimiento.

Los seguidores del expresidente Correa, desde la Asamblea, la administración pública y desde el mismo gabinete, piensan que no debe cambiarse el manejo económico, que lo que dejó Correa es lo adecuado. El presidente Moreno debe sacudirse de su influencia.

El estímulo a la economía interna solo es viable si viene acompañado por el ingreso de dólares de exportaciones, turismo, inversión extranjera, o deuda externa privada. Facilitar ese ingreso de dólares es tarea urgente del Gobierno. Pero las autoridades no le prestan atención, y por eso, el crecimiento del próximo año difícilmente llegará al 1,5%, que aumenta la población.

Los inversionistas que buscan desarrollar un nuevo proyecto recurren a la figura de contratos de inversión, según el Código de la Producción. Quien firmaba el contrato era el ministro coordinador de la Producción. Pero el cargo ya no existe. El presidente tenía que designar a uno de sus ministros del área productiva para que asumiera ese papel. Recién lo hizo el jueves, a los cuatro meses del gobierno, en la persona de la ministra de Industrias. Hay urgentísima inversión rezagada cuatro meses.

Hay más acciones urgentes que tomar. Entre otras: Desbloquear trabas en los sectores petrolero y minero, en que entrarían grandes inversiones para proyectos que generarán divisas. La devolución automática de los impuestos incorporados en el costo de producción de las exportaciones. No trabar importaciones de maquinaria e insumos que requiere la producción exportable. Permitir formas de contratación laboral más adecuadas para tareas de exportación, cuyo requerimiento de trabajadores fluctúa estacionalmente. Mejorar el acceso a los mercados de Estados Unidos y Japón. No sigamos dilatando decisiones.

*Este articulo fue originalmente publicado en El Universo

Últimas Opinones
El peligroso Banco Central

15/12/2017
GabrielaCalderon de Burgos 
enumera las múltiples razones por las que el Bancon Central en Ecuador no solo es innecesario sino también una amenaza para la estabilidad financiera.

Si quieres Derechos Humanos, empieza con Derechos Económicos

14/12/2019
Tirzah Duren 
escribe sobre la evidencia que demuestra consistentemente que aquellos países con libertades económicas fortalecidas poseen un historial sólido de protección de derechos humanos.

La batalla (perdida) de las humanidades

08/12/2017
Fernando Balseca 
opina sobre la poca importancia que se esta dado a las materias de humanidades en las universidades desde la perspectiva del gobierno, y sus consecuencias actuals y futuras.

El motor de la riqueza: Ideas, no capital

6/12/2017
Deirdre McCloskey
 Escribe sobre cómo nuestra riqueza no proviene de apilar ladrillo sobre ladrillo, título universitario sobre título universitario o balance bancario sobre balance bancario, proviene de apilar idea sobre idea.