La venta de la bandera SSXXI

23/01/2018
Francisco X Swett

 

Debieron transcurrir 124 años del episodio de la “venta de la bandera” (que involucró al gobierno del presidente Luis Cordero y a los de Chile y Japón en el “affaire” de la transferencia del buque Esmeralda), para que un nuevo capítulo de juego sucio con la nacionalidad ecuatoriana se diere; esta vez no como tragedia, sino en forma de farsa de mal gusto, protagonizada por la canciller y el novísimo ecuatoriano: el “enfant terrible” Julian Assange. El sujeto debe ser indudablemente poseedor de temibles secretos que comprometen la seguridad del Gobierno para que pueda ser no solo merecedor de llamarse ecuatoriano, sino, pretendidamente, miembro del cuerpo diplomático acreditado ante el Gobierno de Su Majestad británica, al tiempo de ser prófugo de la justicia.

En una sola intervención, la señora ha evidenciado una extraordinaria falta de criterio, ha irrespetado a los ecuatorianos, ha violado la ley y ha dejado sentado que es indigna de representar el cargo que ostenta. Si la funcionaria hubiese tenido la integridad requerida, ella debió haber presentado su objeción y, de ser forzada a acatar una instrucción contraria a la ley y a la buena práctica, debió haber tenido la vergüenza necesaria para presentar su renuncia al cargo.

Lejanos están los tiempos del Dr. Velasco Ibarra, cuando tener la nacionalidad ecuatoriana era un privilegio, y las solicitudes de nacionalización eran juzgadas con severidad y requerían de decreto ejecutivo para su vigencia. Hoy, con otra de esas leyes espurias del SSXXI, cualquier hijo de vecino puede aspirar a ser ciudadano ecuatoriano sin siquiera conocer o entender lo que es esta nación: su historia, su cultura, su geografía, o su lenguaje. Puede presentarse como ecuatoriano, con todos los derechos, pero sin las obligaciones de los nativos; puede votar en temas que no son de su interés particular (como la consulta ad portas), y tener incluso preferencia para practicar profesiones como la medicina, con privilegios, transferencias a sus gobiernos, y ocupar puestos de autoridad en los hospitales ecuatorianos.

La canciller otorgó la nacionalidad a un fulano que ha insultado en forma deliberada al país que le ha dado cabida por más de cinco años, calificándolo de “insignificante”. La mujer hizo procesar la ciudadanía antes de serle otorgada la cédula de tal, reportando una dirección inexistente. Le ha mentido a la opinión pública y niega su estulticia. Argumenta, finalmente, que la barbaridad la ha cometido para defender el “interés nacional”, haciendo caso omiso de que el interés nacional radica en la defensa cerrada de la dignidad del Ecuador y de los ecuatorianos. No nos merecemos ser abofeteados de esta forma por Whitehall, ni ser el hazmerreír del mundo, que llega a sentir vergüenza ajena por nuestro predicamento.

El presidente debe decidir si su compromiso es con esta clase de gente o con los ecuatorianos. La retórica del cambio suena cada vez más hueca y vacía cuando se repiten manifestaciones vergonzantes de esta naturaleza que contradicen las posturas presidenciales, y cuando los más cercanos colaboradores del régimen se convierten en voceros de la impudicia y su canciller se dedica a la venta de la bandera.

*Este artículo fue originalmente publicado en Expreso

Últimas Opinones
¿Cómo recuperar el crecimiento?

Nuestra académico asociada Gabriela Calderón de Burgos ofrece una analisis comparativo entre entre las economías "euroizadas" de los países bálticos como Estonia, Letonia y Lituania y la dolarizada de Ecuador, a la que sugiere someter como aquellas a una devaluación interna para acelerar el crecimiento y recuperar competitividad en la región. Parte de estas reflexiones en torno a crecimiento, aliado fundamental de la prosperidad, serán abordadas por la autora en el proximo Foro IEEP este 16 de mayo, a realizarse en Guayaquil (ver sección de Eventos, entrada libre)

Obituario
Un Ecuador próspero desde la perspectiva liberal se debatirá en Guayaquil

Una jornada de conferencias para abordar los desafíos económicos, jurídicos y políticos que Ecuador debe superar desde una perspectiva liberal, para alcanzar la prosperidad de los países de primer mundo. Es organizado por el Instituto Ecuatoriano de Economía Política con el respaldo de la  Fundación Naumann para Países Andinos y tendrá en Guayaquil este 16 de mayo.

Joe Biden se lanza al ruedo

El analísta Carlos Alberto Montaner reflexiona sobre la potencialidad de un Joe Biden como candidato demócrata ideal para confrontar a Donald Trump en las elecciones 2020 de los Estados Unidos.